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Putin: Groenlandia es parte de Dinamarca – Por Diego Fusaro

Por Diego Fusaro

Groenlandia es parte de Dinamarca: con estas sencillas, irrefutables y sensatas palabras, Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, se pronuncia sobre la controvertida cuestión de Groenlandia.

Como es bien sabido, Donald Trump, el presidente de la civilización del dólar, decidió hace tiempo apoderarse de Groenlandia y anexionarla a Estados Unidos: «Necesitamos Groenlandia», declaró Trump, admitiendo con franqueza su lema jus sive potentia. Por su parte, la Unión Europea está decididamente desorientada: como colonia sin dignidad,
arrastrada por Washington, se ve naturalmente inducida a aceptar cadavéricamente las decisiones de su amo; pero esta vez, por primera vez, la pretensión trumpiana constituiría un ataque militar imperialista estadounidense contra la propia Europa. No es casualidad que Francia y Alemania ya hayan enviado sus tropas a Groenlandia. La paradoja de la situación reside en que Trump, quien en teoría debería ser amigo de Europa, en realidad le declara la guerra, mientras que Putin, quien en teoría debería ser su principal enemigo, la defiende, al menos en teoría, señalando lo obvio: que Groenlandia forma parte de Dinamarca.

Durante meses, se nos ha dicho que Rusia quería invadir Europa, y luego resulta que la invasión proviene de Washington, país que los medios occidentales siempre han celebrado como bastión de la libertad, la democracia y los derechos  humanos. Quizás ahora todo quede más claro para el mundo: el enemigo es y sigue siendo Washington, y ciertamente no Moscú. Los eurófilos de Bruselas tienen dificultades para comprenderlo, pero en cualquier caso, ya han cambiado de tono, tras haber admitido recientemente la necesidad de dialogar con Putin, quien hasta el día anterior era considerado el enemigo irreconciliable contra el que era necesario declarar la guerra.

Fuente
Traducción: Carlos X. Blanco

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Trump es tan demócrata como nosotros – Por Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada

La reciente ‘intervención’ de Estados Unidos en Venezuela ha desatado una comprensible oleada de indignación entre gentes cándidas (pero también entre gentes malignas que se fingen cándidas para mantener engañadas a las masas) por constituir una «violación del derecho internacional» y un «acto de fuerza injustificable» cuya finalidad última no es otra sino rapiñar las riquezas naturales del país ‘intervenido’. Me gustaría analizar la naturaleza de dos conceptos –’violación del derecho’, ‘acto de fuerza’– que en estos días han manoseado hasta la náusea los loritos sistémicos, como si fuesen la negación misma de la democracia; cuando lo cierto es que son su alma constitutiva.

Desde luego, Trump nos ha ofrecido una prueba apabullante de lo que Nietzsche llamaba «voluntad de poder». Puesto que existe un gobernante incómodo o levantisco que dificulta sus planes, lo depone; puesto que apetece las riquezas naturales venezolanas, las toma. Trump nos confronta con una realidad política en la que los conflictos se solucionan mediante la voluntad del más fuerte, que puede violar el derecho o ejercer la fuerza; y lo hace, además, descarnadamente, pues, aunque su cohorte se inventó la excusa del combate contra el ‘narcoterrorismo’ para justificar la ‘intervención’, lo cierto es que Trump no ha querido engañar a nadie y ha reconocido por activa y por pasiva la razón puramente material de su ‘intervención’, sin farfollas buenistas, sin invocaciones hipocritonas a los derechos humanos o a la democracia. A simple vista, se trata de una actitud furiosamente antidemocrática; pero lo es porque renuncia a la retórica característica de las democracias, pues en su esencia no hace sino asumir su modus operandi, llevándolo hasta el paroxismo.

En las democracias entendidas como fundamento de gobierno (o sea, en las democracias modernas) ha dejado de existir el ‘derecho’ como determinación de la justicia. Es decir, en las democracias no se pretende alcanzar la verdad de las cosas para dar solución a los problemas conforme a lo que la verdad de las cosas impone. En las democracias modernas el ‘derecho’ se ha convertido en la expresión de una voluntad de poder que se impone a través de mayorías; de este modo, la justicia queda expuesta a las conveniencias y prepotencias (a los cambios de ánimo, incluso) de quien detenta el poder de turno. Lo que hoy llamamos ‘derecho’ no es más que pura ‘juridicidad’ o positivismo, conversión de los deseos o apetitos del más fuerte en ley, instrumento de coerción para imponer la voluntad del que manda. El ‘derecho’ en democracia es un instrumento de poder en manos del más fuerte (quien dispone de una mayoría parlamentaria), que se ejerce sobre los más débiles (quienes están en minoría, o simplemente no tienen voz ni voto); es el ‘mandato del soberano’, que impone lo que le conviene. Así, en democracia, una ley puede imponer exacciones desmesuradas a una minoría de la población, ante el regocijo de la mayoría apesebrada; también puede reglamentar la vida (o la muerte) de quienes no tienen voz ni voto (así ocurre, por ejemplo, con las leyes de inmigración, o con las leyes de aborto).

Esta brutal inhumanidad se disfraza luego de farfollas retóricas; pero lo cierto es que la democracia entendida como fundamento de gobierno se funda en la ley del más fuerte, que impone su voluntad sobre el más débil. Es la pura voluntad de poder quien ‘crea’ o reconfigura el bien y el mal, ignorando o destruyendo un orden moral objetivo; es la pura voluntad de poder la que ‘crea’ o modifica la sociedad, según las reglas del constructivismo que define lo que es sexo, género o familia; es la pura voluntad de poder la que, disfrazándose de ley, ‘crea’ el derecho y determina la justicia. Y, para más recochineo, a esta voluntad de poder la llaman ‘Estado de derecho’. Que no significa, como los ingenuos piensan, que el poder político está sometido a la ley, sino exactamente lo contrario; significa que el poder político está dotado de una capacidad demiúrgica para promulgar las leyes que benefician sus propósitos, aun los más sórdidos y utilitaristas, como se describe en el célebre verso de Juvenal: «Hoc volo, sic iubeo, sit pro ratione voluntas» (‘Así lo quiero, así lo mando, sirva mi voluntad de razón’). O sea, pura concupiscencia de poder, puro acto de fuerza. En realidad, Trump es tan demócrata como cualquiera de nosotros, aunque sea un demócrata sin modales; o un demócrata tan urgente que, en lugar de ‘crear’ derecho a su conveniencia para ‘superar’ el vigente que no le conviene (como hace cualquier gobernante demócrata), se salta el derecho vigente, que es algo mucho más rápido y funcional.

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Groenlandia para Trump – Por Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada

Después de los fiascos de Irán (sin paliativos) y Venezuela (donde sólo ha podido ofrecer a su parroquia el absurdo secuestro de Maduro), a Trump le queda el premio de consolación de Groenlandia, que podría arramplar fácilmente. Pero, para lograrlo con el aplauso de la ‘opinión pública’, tendría que engañar a los progres con cualquier milonga que les haga morder el anzuelo: con Venezuela no le funcionó la milonga del narcotráfico, demasiado chapucera (sobre todo porque no se recató de disimular su avaricia petrolera); en cambio con Irán logró engañar a los progres maravillosamente, haciéndoles creer que la falsa bandera orquestada por el Mossad y la CIA era una revuelta espontánea de mujeres desmelenadas que prendían un cigarrillo con la efigie en llamas de un ayatolá. Sin esforzarse apenas, Trump logró que todos los progres descerebrados del planeta, que tanto gemían por la masacre de los palestinos, se convirtieran en aliados de Netanyahu contra el mayor –y casi único– aliado de los palestinos; y, todavía más grotesco, consiguió aparecer ante el mundo como un paladín del feminismo, deseoso de liberar a las mujeres de la tiranía. Pero los ayatolás resultaron unos tipos bragados que, a la postre, le aguaron la fiesta.

Ahora, con el premio de consolación de Groenlandia, se le ofrece a Trump una oportunidad inmejorable para meterse en el bolsillo a todos los progres descerebrados del planeta, si los embauca con la milonga adecuada. Puede, por ejemplo, decir que quiere mejorar las condiciones de vida de una minoría étnica tan maltratada como el pueblo esquimal. Pero aquí podría ocurrirle como a aquellas señoras danesas que montaron una comisión para mejorar las condiciones de vida misérrimas de los esquimales de Groenlandia y se enteraron de que Bertrand Russell acababa de llegar a Copenhague. Corrieron las señoras con mucho bamboleo de tetas al hotel donde paraba el célebre escritor y lo abordaron sin remilgos: «Queremos, milord –le dijeron–, dotar a estos pobres desgraciados que habitan Groenlandia de luz eléctrica. Son tan pobres que en invierno, a falta de todo alimento graso, tienen que comerse hasta las velas». A lo que Russell replicó: «Lamentable, desde luego. Pero, ¿cree usted que serán más felices si, en lugar de velas, tuvieran que comerse bombillas eléctricas?».

Camba contaba que un explorador de las regiones polares, deseando un día celebrar el cumpleaños de un amigo esquimal, le preparó una tarta en la que invirtió gran parte de sus provisiones, ensartándole luego unas velas, para que las soplase. Pero el esquimal, después de manifestar su gratitud y contento frotándose sus narices con las del explorador, se deshizo de la tarta, como si fuese un mero soporte, y se comió las velas una por una. Pues las velas, sean de esperma o de sebo (las de cera de abeja resultan, en cambio, un poco más indigestas), constituyen un bocado exquisito para los esquimales, sólo superado por el aceite de foca, del que se aseguran provisión durante el invierno organizando cacerías en kayak. Los esquimales adosan a su kayak un rollo de cordel resistente que termina fijado al arpón; y, cuando se acerca una foca, lanzan el arpón con la rapidez del rayo y dejan que la foca herida se sumerja bajo las aguas desliando cientos de metros de cordel hasta que al fin, desangrada y sin fuerzas para arrastrar el kayak, sale a la superficie de las aguas, con el arpón todavía clavado, para expirar en medio de una horrible agonía.

En la prohibición de la caza de las focas podría tener Trump una segunda causa para convencer a los progres de la conveniencia de arramplar con Groenlandia. Pero no creo que Trump resulte demasiado convincente en ese papel; así que, aun a riesgo de repetirse más que la fabada, debería ordenar a la CIA una operación de falsa bandera también en Groenlandia, agitando protestas de las mujeres esquimales contra el patriarcado opresor. Aunque los esquimales sean los hombres más cariñosos del mundo (si bien el aliento les huele fatal, por alimentarse de pescado crudo), la CIA puede inventar un ‘relato’ que luego regurgiten todos los medios de cretinización de masas, asegurando que, entre los esquimales, los padres venden a sus hijas por una jarra de grasa de foca y permiten que el marido les tunda las costillas a palos, en la intimidad del iglú conyugal. Toda esta intoxicación se puede complementar luego con la fotografía de una falsa esquimal (una vasca puede servir, pues el groenlandés suena como el euskera) que aparezca quemando la foto de un chamán sobre el fondo de un valle guipuzcoano. Y si algún suspicaz se atreve a cuestionar que un paisaje tan verde y frondoso pueda hallarse en una isla cubierta de hielo la mayor parte del año, se le recordará que Groenlandia significa ‘tierra verde’; lo cual, sin duda, es un magnífico chiste danés.

Por supuesto, si desea que la milonga cuaje, Trump deberá complementarla con leyes que desbaraten la convivencia de los esquimales. Así, por ejemplo, se les debe prohibir por ley utilizar su método tradicional para zanjar disputas conyugales, que consiste en que cada uno de los cónyuges enfrentados componga una canción sarcástica sobre el otro y ambos las canten en una reunión familiar, dejando que los asistentes decidan quién es el ganador y obligando al perdedor a pedir perdón. Una vez prohibido este método, las disputas conyugales se resolverán en un tribunal, donde los varones esquimales tendrán aún más difícil demostrar su inocencia que los españoles. Pues, cuando nieguen haber agredido a su mujer, el juez les dirá:

—Afirma usted que no es el autor del delito que se le imputa. ¿Podría, entonces, decirme lo que hizo la noche del 15 de abril al 15 de octubre?

Con noches tan largas como las groenlandesas no hay manera de que nadie pueda probar su inocencia. Groenlandia, a poco que Trump se esfuerce, podría ser el paraíso que lo reconcilie con los progres, más fachas que él.

 

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Páginas sueltas para pensar Humana-mente – Por Ricardo Vicente López

1.- Páginas sueltas para pensar Humana-mente

Por Ricardo Vicente López

Soy hombre y nada de lo humano me es ajeno
Publio Terencio – siglo II a. C.

Parte primera

I.-Para ir acercándonos al problema humano le voy a proponer, amigo lector, un comentario introductorio. En nuestro camino, que se dirige a profundizar y otorgarle al concepto de lo humano un contenido más sólido y sustentable, así como más claro y abarcador. Para ello debemos prepararnos para revisar los contenidos con los cuales ha sido equipada, sepámoslo o no, nuestra conciencia durante nuestra vida en una sociedad. Por ello se hace imperioso zarandearla para alivianarla, para hacerla más ágil y manejable; sin olvidar la cantidad de pre-juicios que nunca hemos revisado. Todo ello se fue acumulando a lo largo de la historia de vida de cada uno de nosotros dada nuestra naturaleza esencial de ser persona. Dedicados a esa tarea vamos a sorprendernos de tanta hojarasca que “nuestra educación” y “los medios de información concentrados” han acumulado en ella.

Esta depuración es un paso imprescindible para abrir espacios en los que podamos incorporar conscientemente la vieja sabiduría de dos herencias fundantes: la hebrea-cristiana y la greco-latina – esto sólo para los que pertenecemos a la cultura occidental— que está transitando hoy la etapa final en plena descomposición.

Es probable que a usted le llame la atención este requisito, no porque no conozca la existencia de todo ello, sino porque ha quedado colocado como condición del cimiento del edificio de la Modernidad. Tema que voy a abordar después de la tarea de limpieza que le propongo. La cultura occidental es hoy, para la mayoría de nosotros, una droga que ha invadido gran parte de la vida cultural y ha impregnado nuestra personalidad saturándola con valores enunciados e incumplidos: lo cual supone una hipocresía colectiva que algunos practican y otros, la gran mayoría, padecemos.

Es un óxido que cubre con una capa casi impenetrable los depósitos en los que se fueron acumulando los viejos pergaminos en los que hemos leído y a los que les debemos gran parte de lo que somos. Podemos encontrar allí las viejas promesas del despertar de los siglos XVI al XVIII que encendieron el alma de la vieja Europa al ver flamear en las banderas con el anuncio de una etapa naciente que prometía la libertad, la igualdad y la fraternidad, gran parte de ello nunca cumplido:

«”Libertad, Igualdad, Fraternidad» es el lema de la República Francesa, que resume ideales de la Ilustración de esa Revolución: la Libertad (derechos civiles y políticos), la Igualdad (ante la ley y en derechos sociales) y la Fraternidad (solidaridad y deber moral de ayudarnos mutuamente como hermanos): contenía todo ello promesas de una sociedad justa donde todos serían libres, iguales en derechos y unidos por lazos de hermandad. Todo ello influyó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos».

Amigo lector, después de leer esta definición de la Modernidad, le y me, pregunto: ¿Ud. recuerda o conoce algún período de la historia en el cual estos valores se los puedan detectar; por lo menos, solo en parte. A esto debemos adicionarles las transformaciones que las Revoluciones Industriales en el periodo 1820-1914, para aquella vieja Europa se presentó sólo para una parte mínima de la población y ofreciendo un cuadro de miserias extremas, para el resto –sin contar toda la periferia-. Se puede sintetizar con dos frases las consecuencias sociales: La burguesía se consolidó como la clase dominante al poseer el capital y los medios de producción (fábricas y máquinas); el proletariado fue una nueva clase formada por una masa urbana de trabajadores empobrecidos que vendía su fuerza de trabajo a cambio de un salario miserable:

«Las consecuencias sociales del capitalismo incluyen desigualdad económica (brecha rico-pobre), competencia excesiva que debilita la solidaridad, consumismo, alienación laboral y problemas de salud mental por la presión constante, además de generar marginación y pobreza para los grupos vulnerables y crisis cíclicas de desempleo, impactando la cohesión social y fomentando conflictos y demandas de cambio de sistema».

II.- Este cuadro social, para mantener la gobernalidad, como se dijo entonces, requería de nuevas técnicas de control y manipulación de la opinión pública [1]. El instrumental que la investigación aportó para el logro de esos objetivos, entre otros, fue la prensa concentrada en manos de las multinacionales. El estilo informativo de ese mal periodismo, al que nos han tenido acostumbrado esos medios, encubre propósitos inconfesables. Como una guía de ayuda le sugiero leer en mi página [2].

Le propongo ahora una descripción que desarrollaré más adelante. Información significa que ese modelo, una voz casi única con pequeñas variaciones, solo nos dice: “sucedió tal cosa, en tal lugar…”, descripción efímera cuyo valor esencial es la primicia, es decir publicar antes que otros algo que el poco tiempo disponible ha impedido verificarlo debidamente, por lo cual no contiene nada de valor que informe con seriedad. Por lo cual su valor dura el poco tiempo que media hasta que la próxima lo refute. Esto no exige ningún esfuerzo de pensamiento; por el contrario, acostumbra a su público a consumir un periodismo denigrado por el chisme y la mentira o la falsedad, que les otorga de vida corta.

Las “supuestas verdades” duran veinticuatro horas, a veces poco más, hasta que otras las reemplacen. Estos modos de informar adoctrina al ciudadano de a pie a pensar superficialmente, a satisfacer su curiosidad con una información superficial.

Sus contenidos, por regla general, es simple, lineal, vano y no aporta ninguna reflexión; es más, ni siquiera la necesita, por lo general la rechaza, porque su contenido es muy pobre, porque su misión es entretener. Lo más importante a detectar es que esto no es una carencia, sino un propósito de no dar lugar a la posibilidad de un pensamiento crítico. El pensamiento lineal que supone ese modelo es el más obstinado enemigo de lo humano.

Por esta razón lo que le propongo, amigo lector, es pensar lo qué nos dicen, o leemos: ¿Para qué nos lo dicen, a qué responde esa información, etc.… es una tarea que consiste en descorrer el telón que oculta todo lo que distorsiona, no está dicho u oculta con la simple descripción o con lo que ella deforma.

El concepto de lo humano está enterrado bajo toneladas de palabras que sólo sirven para enturbiar nuestra mirada, para ocultar la verdad. Por ello Ud. puede sorprenderse con esta propuesta, y preguntarse ¿A dónde nos lleva todo esto? Le responderé: quiero ayudar a construir, en cada uno de nosotros, un ciudadano crítico, comprometido en la construcción de una sociedad equitativa, sin exclusiones, para todos y todas y, como dice nuestra Constitución Nacional: «para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar en el suelo argentino».

Agregaré algunas palabras más, para dar una breve explicación del título de estas páginas, un tema que desarrollaré también más adelante. Responderé qué intento proponer una referencia a la situación de la condición humana en un mundo en el que se vive sometido a la globalización financiera que implementa un salvaje desprecio por todo lo relacionado con lo humano.

Debo agregar un comentario sobre una expresión que utilizo habitualmente“: el ciudadano de a pie” [3], en reemplazo del concepto “gente” – impuesto por los medios para referirse a un conjunto mediatizado, masificado, anónimo e indefinido —que deshumaniza, despersonaliza al conjunto de personas al que hace referencia. El problema habitual es cómo se habla o se escribe, a veces, “en lenguaje presuntuoso” para parecer más cultos.

Quiero definir con claridad aquello que la información pública descuida, oculta, o encubre, que es una situación que debería ser escandalosa e inaceptable, sin embargo, no se a publica o se la disfraza, en el mejor de los casos, sólo como una noticia más: así se presenta la miseria en la que viven millones de personas, como un simple accidente en la sociedad. Esto muestra la otra cara de lo que intento pensar con el modo “humana mente”. Propongo, para ello, leer una síntesis del último informe publicado por Oxfam Internacional- 21 enero 2019, que es el que tengo a mano, información que rara vez aparece en los medios salvo en algunos que son marginales al sistema.

Creo necesario dar alguna descripción sobre una importante institución, ausente, o desconocida, no casualmente, en las páginas de los grandes medios:

«Oxfam es una confederación internacional formada por 17 organizaciones nacionales no-gubernamentales que realizan labores humanitarias en 90 países. Su lema es «trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento«. Fue fundada, originariamente en Oxford (Inglaterra) en 1942 durante la II Guerra Mundial, para luchar contra el hambre atroz que se vivía en esos momentos, de ahí su nombre: «Comité de Oxford para ayudar a la hambruna» por un grupo de activistas sociales, y de académicos de la Universidad de Oxford. La institución sostiene que la pobreza y la impotencia son evitables y pueden ser eliminados por la acción humana y la voluntad política. Elabora un informe anual muy esperado y respetado. (Continuará)

1 Se puede consultar mi nota Capitalismo salvaje y la opinión pública en www.ricardovicentelopez.com.ar.

2 En la misma página se puede leer El control de la opinión pública.

3 Se refiere a la persona común, normal y corriente, que no tiene privilegios, fama ni una posición social elevada; es el ciudadano medio, el «hombre de la calle» que vive el día a día sin lujos, con problemas cotidianos y que no pertenece a la élite política o económica.

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Líder supremo de Irán: «La nación iraní ha acabado con la sedición alentada por el presidente de EEUU»

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, responsabilizó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de las muertes y daños causados en su país, y reprochó sus insultos vertidos contra la República Islámica.

«El presidente de EEUU se refirió a este grupo que destruyó propiedades, incendió y mató personas en Irán como «el pueblo de Irán»; es decir, lanzó una gran calumnia contra el pueblo de Irán. Consideramos al presidente de EEUU culpable por esta acusación. Consideramos culpable al presidente de Estados Unidos por las bajas, los daños y las calumnias que infligió a la nación iraní. El presidente de EEUU les envió un mensaje a los sediciosos: «Les apoyamos, les apoyamos militarmente», es decir, el propio presidente de EEUU se involucró en la sedición. Estos son crímenes. En el pasado, ocurrían sediciones en Irán en las que generalmente intervenían medios de comunicación y políticos de segundo nivel de EEUU o países europeos. La particularidad de esta sedición fue que el propio presidente de EEUU intervino en ella y alentó a los agitadores», expresó Jameneí en un discurso ante miles de personas.

El líder supremo aseguró que «La nación iraní ha acabado con la sedición; ahora también debe acabar con los sediciosos» y añadió que «La reciente sedición fue una sedición estadounidense. Los estadounidenses la planificaron y actuaron. El objetivo del reciente complot estadounidense es engullir Irán». «Desde el inicio de la Revolución Islámica hasta hoy, el dominio de EEUU sobre Irán ha desaparecido. Ellos están pensando en volver a colocar a Irán bajo su dominio militar, político y económico», explicó.

Jameneí hace estas declaraciones tras las recientes protestas antigubernamentales, que estallaron a finales de diciembre, impulsadas por EEUU e Israel, sobre la base de problemas económicos, en buena parte producto de las sanciones norteamericanas, problemas a los que también se refirió: «La situación económica no es buena, La vida de la gente es realmente difícil. Yo lo sé. Los funcionarios del país y del gobierno deben trabajar el doble y con mayor seriedad para conseguir bienes básicos, insumos para el ganado, alimentos necesarios y las necesidades generales de la gente».

Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que la situación en el país lleva varios días estabilizada, después de que se llevara a cabo una operación contra terroristas que instigaban los disturbios.

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Ciudadano israelí es detenido por encender fuego al interior del Parque Nacional Torres del Paine, Chile

Mientras la Patagonia Argentina se estremece por los incendios, un ciudadano israelí fue aprehendido en Chile este miércoles 14 de enero de 2026, por infringir la Ley de Bosques, que prohíbe encender cualquier fuente de calor dentro de parques nacionales, informa CNN Chile.

Según consignó ITV Patagonia, el detenido fue visto en fotografías encender cigarros en el sector del campamento Dickson, en el que está expresamente prohibido hacerlo.

Tras la audiencia de formalización, el imputado quedó con arraigo regional y firma semanal ante Carabineros, además de fijarse un plazo de 45 días para el desarrollo de la investigación.

Cabe destacar que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) lamentó que a fines de 2025 y comienzos de 2026 exista un alza de expulsiones a turistas en el reconocido parque.

“Esta cantidad de personas expulsadas y que han sido sorprendidas infringiendo la normativa es preocupante, ya que si bien colocan en riesgo la integridad ecosistémica del parque al poder generar un incendio forestal, también lo hacen con su seguridad personal”, señaló el director regional (s) de Conaf, Michael Arcos, a Radio USACH.

Esto también va ligado a que los controles a turistas han aumentado tras la tragedia ocurrida en noviembre pasado.

Por otro lado, Arcos comentó que los ciudadanos de Israel son los más problemáticos: “Los israelitas lideran el listado. Se dice que son indisciplinados y no respetan la norma de no hacer fuego bajo ninguna circunstancia”.

Cabe recordar que en 2012, otro ciudadano israelí, Rotem Singer, provocó un incendio forestal en Torres del Paine, en la Patagonia chilena.

Singer alcanzó un acuerdo y logró evitar el juicio, aceptando pagar US$ 10.000 y participar de una campaña para reforestar el parque nacional.

Singer fue responsabilizado de haber quemado papel higiénico con lo que produjo un incendio que destruyó unas 14.000 hectáreas del parque nacional Torres del Paine.

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Seis israelíes volcaron en la Ruta 40 en Santa Cruz y fueron trasladados al hospital

En medio del debate nacional desatado por los incendios en la Patagonia, seis israelíes volcaron a bordo de una camioneta Chevrolet Blazer en la Ruta Nacional N°40 en Santa Cruz. El accidente de tránsito ocurrió el martes 13 de enero alrededor de las 18:10, a unos 79 kilómetros al norte de Gobernador Gregores.

Tras el alerta, se activó de inmediato un operativo de rescate. Personal especializado llegó al lugar y trabajó de manera coordinada con el equipo sanitario para asistir a los ocupantes del vehículo, todos de nacionalidad israelí.

Según se supo, una de las personas se encontraba tirada en el suelo, por lo que los bomberos la inmovilizaron con collarín, tabla rígida y soportes laterales para prevenir mayores lesiones. Otra mujer, que había sido movida previamente a un auto, también presentaba lesiones y recibió atención similar para su traslado seguro.

Según informó La Opinión Austral, el siniestro ocurrió alrededor de las 18:10 horas, cuando una camioneta Chevrolet Blazer, por causas que aún se investigan, perdió estabilidad y volcó sobre la banquina en uno de los tramos más complejos de la traza, caracterizado por largas distancias, escasa señal telefónica y condiciones climáticas variables.

Debido a la cantidad de heridos y la gravedad de las lesiones, se acercaron tres ambulancias del hospital local que trasladaron a todos los ocupantes para recibir la atención médica correspondiente. El rescate se extendió por unas dos horas y culminó con éxito.

El vuelco de la camioneta generó alarma en la zona y destaca la importancia de la rápida intervención de bomberos y equipos médicos ante accidentes de este tipo.

Una vez finalizado el traslado de las víctimas, personal policial procedió a resguardar el lugar del accidente con el objetivo de permitir las pericias necesarias para determinar las causas del vuelco.

 

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‘Kill Switch’: Irán apaga Starlink de Musk por primera vez, según Forbes

Las autoridades iraníes han brindado un duro golpe al proceso de desestabilización impulsado por Israel y EEUU, al lograr el bloqueo del acceso a Internet por satélite Starlink, una herramienta fundamental, informó este lunes Forbes.

«No habíamos visto esto antes. El apagón digital de Irán ha desplegado inhibidores militares, supuestamente suministrados por Rusia, para bloquear el acceso a internet de Starlink. Esto supone un cambio radical para la conectividad de emergencia que suelen usar manifestantes y activistas antirrégimen cuando se interrumpe el acceso a internet». sostiene el informe.

Según el reporte, se ha bloqueado más del 80 % del tráfico y el nivel de conexión a la Red se sitúa ahora en torno al 1 % del habitual.

Este avance técnico, que degradó el tráfico satelital desde un 30 % inicial hasta niveles del 80–90 % en zonas clave, marca un hito en la capacidad de Teherán para defender su control sobre el flujo de información frente a herramientas de desestabilización externas.

«Channel 4 News describe las actividades de Rusia como una «carrera tecnológica con Starlink», que, según afirma, «es conocida por desplegar camiones que emiten ruido de radio para interrumpir las señales satelitales». Hasta el momento no se ha confirmado qué tecnologías se están implementando», señala Forbes.

Tras el apagón total de internet móvil y fijo decretado el 8 de enero, miles de terminales Starlink, introducidas de contrabando y estimadas en decenas de miles, funcionaron como puente para coordinar manifestaciones y difundir imágenes. El gobierno recurrió al jamming de señales GPS (ya activo desde la guerra de 12 días con Israel en junio de 2025) y a la disrupción directa de enlaces de órbita baja mediante equipos de alta potencia proporcionados por China, según expertos como Amir Rashidi, del Miaan Group. Esta tecnología de grado militar supera al jamming básico y provoca pérdidas masivas de paquetes, haciendo inviable la transmisión continua.

Las señales GPS son básicas para un funcionamiento óptimo de la red de internet satelital de la compañía de Musk, cuyos receptores Starlink utilizan GPS para localizar y conectarse a los satélites.

En el tablero multipolar, el episodio refleja la disputa por la soberanía tecnológica. Irán percibe a Starlink, controlado por una empresa estadounidense, como un vector de injerencia externa, similar a su uso en Ucrania o a intentos previos en Irán en 2022. La respuesta refuerza a los bloques emergentes que buscan alternativas a infraestructuras dominadas por Occidente, desde satélites propios hasta cables submarinos chinos. Las empresas occidentales, como el caso Samsung y el espionaje israelí muestran que el mundo corporativo no es “neutral” sino que responde a intereses geopolíticos de sus países de origen.

Durante la Guerra de los 12 Días con Israel, se registraron fallas deliberadas en la red de internet nacional, que coincidió con la activación de haces de Starlink, según lo confirmó el propio Musk al publicar en la red social X: “Los haces están encendidos”, apenas un día después del inicio de la ofensiva israelí.

La coordinación entre empresas privadas y operaciones militares genera preocupación en Irán, que denuncia un nuevo patrón de guerra híbrida y sabotaje tecnológico.

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Otra falsa bandera – Por Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada

En uno de los pasajes más enigmáticos del Nuevo Testamento, San Pablo advierte a la comunidad cristiana de Tesalónica que el Anticristo no se desataría mientras no se removiese el obstáculo (‘katejon’) que lo retenía. Todos los padres de la Iglesia interpretarían aquellas palabras de idéntico modo, afirmando que el obstáculo al que se refería San Pablo era el Imperio Romano. Se trataba de una enseñanza desconcertante; pero, generación tras generación, los cristianos la acataron. Luego, con el paso de los siglos, el Imperio –con su lengua universal y su organización administrativa– contribuiría a la expansión de la fe.

Quiere esto decir que un mal presente nos puede proteger de un mal futuro infinitamente mayor. Esta enseñanza adquiere en las últimas décadas una vigencia renovada, si reparamos en lo que ha sucedido en muchos países musulmanes, regidos por gobernantes que el anglosionismo presentaba como dictadores execrables; pero que después se ha probado que eran el ‘katejon’ de la barbarie. Los dictadores fueron depuestos, a veces mediante guerras declaradas con excusas grotescas, a veces mediante falsas banderas como las famosas ‘primaveras árabes’, siempre con turbios propósitos plutónicos (por Plutón, dios de las riquezas y las regiones infernales). Y, eliminados aquellos dictadores, las naciones en cuestión se han sumido en la barbarie (¡una barbarie bajo protectorado anglosionista, oiga!); por supuesto, los cristianos que en ellas vivían han sido condenados al exterminio o a la diáspora.

En estos días el anglosionismo trata de cerrar el círculo –o más bien el hexagrama– derribando el régimen iraní de los ayatolás, con falsas banderas diseñadas para retrasados mentales. Así se explica, por ejemplo, que la fotografía –más vieja que la tos– de una petarda canadiense prendiendo fuego a la efigie de un ayatolá, con un paisaje nevado al fondo, se haya presentado en los medios de cretinización de masas como si fuera una foto recién tomada en Teherán. Desde luego, los ayatolás iraníes nos provocan el mismo entusiasmo que los emperadores romanos a los tesalonicenses; pero hay males presentes infinitamente más livianos que los males futuros que impiden o estorban. Irán es uno de los países musulmanes donde mayor proporción de mujeres cursan estudios universitarios; también es un país donde los cristianos armenios tienen representación en el parlamento y pueden celebrar pacíficamente su fe (como ocurría en Irak o Siria, antes de que fueran entregadas a la barbarie). En Teherán, hace apenas unos meses, se dedicó una estación de metro a la Virgen María, con relieves y murales en las paredes de una rara delicadeza, que desde luego serían impensables en los países gobernados por los jeques o yihadistas (tanto monta) bendecidos por el anglosionismo… tan impensables como en cualquiera de sus colonias occidentales, donde nos dedicamos a aplaudir como panolis anticrísticas operaciones de falsa bandera.

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El imperialismo de siempre – Por Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada

Las distorsiones cognitivas que los diversos negociados ideológicos introducen en las mentes han alcanzado densidad de enjambre tras la reciente agresión de Estados Unidos a Venezuela. En realidad, dicha agresión forma parte de una larga cadena de agresiones que se remonta al siglo XIX; y toda esta larga cadena de agresiones siempre se ha envuelto en disfraces beneméritos: la defensa de la ‘civilización occidental’ frente a la barbarie, la defensa de los ‘derechos humanos’ frente a las dictaduras, la defensa de la ‘democracia’ frente al comunismo, etcétera. Pero detrás de toda esta farfolla grimosa no hay sino la sempiterna y maligna rapacidad americana, plasmada en aberraciones tales como la ‘doctrina Monroe’ o la ‘doctrina del Destino Manifiesto’.

La Doctrina Monroe se estrenó con un mensaje del presidente de Estados Unidos James Monroe, allá por 1823, donde se señalaba que el continente americano no podía ser en el futuro territorio de colonización para las potencias europeas. Todo esfuerzo de las naciones europeas por imponer en América un sistema político –rezaba el mensaje– o por arrebatar la independencia a las naciones suramericanas será considerado por Estados Unidos un acto hostil. El mensaje proclamaba también que Estados Unidos no intervendría (‘risum teneatis’) en ninguna guerra entre potencias europeas ni propiciaría acto alguno para arrebatar a las naciones europeas las colonias adquiridas. El paso del tiempo –bien lo sabemos– ha convertido esta declaración en un monumento al cinismo. A la postre, del mensaje de Monroe sólo queda la pretensión de convertir el continente americano en el ‘patrio trasero’ de los Estados Unidos; y el resto del mundo en un jardín con derecho de usufructo.

Más aberrante aún (amén de blasfema) es la doctrina del ‘Destino Manifiesto’, que considera a los Estados Unidos una ‘nación elegida’ por Dios a la que todos los demás pueblos y naciones de la Tierra deben imitar; doctrina de trasfondo teológico (pero de una teología demoníaca) que preconiza una suerte de continuidad fatua con las promesas de la Antigua Alianza (por eso el sionismo es el núcleo irradiador de la monstruosa política exterior yanqui). En 1898 el presidente McKinley afirmaba que «las Filipinas, como Cuba y Puerto Rico, fueron confiadas a nuestras manos por la providencia de Dios…»; y Donald Trump no se cansa de repetirnos que su vida «ha sido salvada por Dios para hacer América grande de nuevo» (pero esta chusma no entiende una grandeza dentro de las fronteras propias).

Trump ha utilizado en su agresión la excusa grotesca del ‘narcoterrorismo’ como en 1846 Polk utilizó la excusa de una desavenencia sobre los límites de Texas para arrebatar a México más de la mitad de su territorio; o como en 1898 McKinley utilizó la excusa de la voladura del Maine para imponer –bajo la veladura de una independencia formal– una dominación económica sobre Cuba. Repugna toda esa hojarasca de justificaciones y teorías absurdas sobre la agresión de Estados Unidos a Venezuela que se lanzan con el único propósito de ocultar la naturaleza agresiva y brutal del imperialismo yanqui. Uno de los instrumentos más conspicuos de esa política depredadora, el general norteamericano Smedley D. Butter, el militar más condecorado en la historia de los Estados Unidos, explicaba maravillosamente el imperialismo yanqui en su obra War is a Racket: «Pasé 33 años y cuatro meses de servicio activo como miembro de la más ágil fuerza militar de nuestro país, el cuerpo de infantería de marina. Y durante todo ese período pasé la mayor parte del tiempo como pistolero de primera clase de los grandes consorcios, Wall Street y los banqueros. Fui un gángster al servicio del capitalismo. En 1901 ayudé a que Haití y Cuba fueran lugares idóneos para que los muchachos del National City Bank tuvieran ingresos. En 1903 ayudé a que Honduras fuera un buen lugar para las compañías norteamericanas. En 1909 ayudé a purificar Nicaragua para la casa bancaria internacional Brown Bros. En 1914 ayudé a que México fuera un lugar seguro para los intereses petroleros norteamericanos. En 1916 abrí el camino en República Dominicana para los intereses azucareros norteamericanos. Y en 1927 ayudé a que la Standard Oil pudiera funcionar en China sin que se le molestara. Cuando analizo todo esto, pienso que podría haberme mofado de Al Capone. Lo máximo que él podía hacer era controlar su negocio de fraude sistemático en tres distritos. ¡Nosotros, los infantes de marina, operábamos en tres continentes!».

Hoy, aparte de los infantes de infantería de marina, Estados Unidos emplea también tropas aerotransportadas y comandos especiales; pero sigue haciendo lo mismo que en tiempos de Smedley D. Butter. En una sátira contra la política expansionista del presidente McKinley, Mark Twain sugería que, en el futuro, la bandera de los Estados Unidos sustituyese «las franjas blancas por franjas negras y las estrellas por una calavera con las tibias cruzadas». Detrás de cada agresión estadounidense están las grandes corporaciones expoliadoras de las riquezas de América. De Río Grande a la Patagonia, naciones que atesoran ingentes riquezas naturales malviven con unas economías fallidas, sin conocer de la llamada ‘civilización occidental’ otros frutos que el terror despiadado, el saqueo de sus tierras, la difusión de los vicios más abominables y de las sectas religiosas más inmundas, mientras los corruptores norteamericanos –con Trump o Clinton a la cabeza– disfrutan del producto de sus saqueos, follando niñas en islas paradisíacas (o sólo horteras, porque esta patulea de depravados tiene, para más inri, el gusto en el culo).

Recordemos siempre aquellos versos proféticos de Rubén: «Eres los Estados Unidos,/ eres el futuro invasor/ de la América ingenua que tiene sangre indígena,/ que aún reza a Jesucristo y aún habla en español».

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El odio a los niños – Por Juan Manuel de Prada

Por Juan Manuel de Prada

Una de las pruebas más evidentes del descabalamiento que sufren nuestras sociedades, oprimidas por formas blandas y sibilinas de tiranía, la descubrimos leyendo la prensa, acaparada por cotorras y loritos sistémicos que regurgitan los mismos tópicos y lugares comunes precocinados, al servicio de los negociados ideológicos en liza; mientras las personas con un pensamiento distintivo e iluminador que penetra en la verdad profunda de las cosas son expulsadas a los márgenes.

Una de esas personas perspicaces que deberían estar escribiendo en las tribunas más conspicuas y tiene que hacerlo desde los márgenes se llama David Souto; y publica sus reflexiones en un medio digital llamado Brownstone España. Hace unas semanas reflexionaba sobre la sórdida decoración que invade las calles de nuestras ciudades durante la Navidad, infestada de «horteradas nórdicas propias de un anuncio kitsch de Coca-Cola», renos, unicornios, ositos y hasta «dulces estadounidenses como galletas de jengibre, bastoncillos de caramelo o los hipercalóricos y empalagosos cupcakes». Todo ello mientras cualquier imagen alusiva al misterio de la Navidad ha sido por completo excluida, desterrada y hasta anatemizada. Hasta aquí Souto parece que se contente con arremeter contra la sórdida colonización cultural que padecemos; o que sólo denuncia el vaciamiento religioso de la Navidad y su conversión en una orgía de banalidad y consumismo. Pero Souto sabe mirar más allá y más adentro; y no vacila en incursionar en territorios lóbregos.

«La deliberada negación en el espacio público de las imágenes navideñas de estas tres figuras [San José, la Virgen y el Niño Jesús] es la negación del amor y de la familia, dos realidades insoslayables que son el enemigo a batir para los intereses de las clases dirigentes occidentales, pues tanto el amor como la familia son la única estructura que puede resistir a la mercantilización de la vida». Y, afinando todavía más, añade: «Si hay algo que este infernal nihilismo navideño intenta aniquilar es al niño. La cancelación en nuestras plazas y calles del niño Jesús (un niño que es todos los niños) y su sustitución por decoraciones chiclosas que pretenden instalarnos en un mundo de pre-adolescencia eterna, caprichos narcisistas y consumismo, es un síntoma fatal de que nuestra civilización se ha vuelto inhumana y odia a los niños y a todo lo que estos representan. El niño común que se encuentra reflejado en el niño Jesús (pobre, necesitado de su madre y de un padre, pero portador de una inocencia que es regeneradora y literalmente revolucionaria) es el auténtico katejon que nos protege del mal y hace imposible su triunfo. […] Cada niño es el salvador de una Humanidad que ha perdido el rumbo».

En efecto, detrás de la abolición de la Navidad que cada año se vuelve más palpable, hay odio a los niños; o al menos a los niños acogidos familiarmente, a los niños cuyo nacimiento crea vínculos indestructibles, a los niños que generan en torno a sí una comunidad de afectos que es también comunidad de afanes, comunidad de creencias, comunidad de lucha, comunidad de bienes. Cada vez que un niño es concebido, el palacio de Herodes se tambalea en sus cimientos; cada vez que un niño es alumbrado, Herodes pierde un trozo de su reino; cada vez que un niño se amamanta a los pechos de su madre, Herodes es condenado al destierro. En torno a un niño, nos convertimos en una fortaleza inexpugnable; estamos dispuestos a luchar hasta la muerte (muriendo y, llegado el caso, también matando) por ese niño que se convierte en el corazón sagrado de nuestra existencia. En torno a un niño, podemos defendernos de todas las formas de dominación, desde el individualismo al gregarismo, desde el colectivismo al capitalismo. Por eso los tiranos de cualquier época, desde Herodes a nuestros días, quieren ‘controlar’ la existencia de esos niños, impidiendo a toda costa que nazcan o, cuando no pueden impedirlo, tratando de ‘intervenir’ la familia de las formas más malignas, usurpando la patria potestad, convirtiendo el hogar en un territorio bajo sospecha que debe ser constantemente vigilado, «en busca de opresión machista o de violencia de padre y madre sobre un hijo al que no dejan, por ejemplo, cambiarse de sexo con 12 años».

David Souto percibe con clarividencia el odio al niño detrás de la falsificación de la Navidad, un odio de naturaleza antiquísima, el mismo y repetido odio de la antigua serpiente –«Pongo eterna enemistad entre ti y la mujer, entre su descendencia y la tuya»–, un odio preternatural que en épocas terminales como la nuestra se embadurna de almíbar y envuelve su nihilismo con mucha fanfarria kitsch, para engañarnos sobre su verdadera naturaleza.

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Trump: «No necesito el derecho internacional. Mi propia mente es lo único que puede detenerme»

Donald Trump afirmó en una entrevista con The New York Times, que su poder como comandante en jefe está limitado únicamente por su «propia moralidad», relegando a un segundo plano las normas del derecho internacional y otros mecanismos de control que suelen servir de contrapeso a la hora de ordenar ataques contra otros países.

Al ser preguntado específicamente sobre si existían restricciones a su autoridad para desplegar la fuerza militar a nivel global, el presidente de Estados Unidos respondió de manera contundente: «Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente es lo único que puede detenerme».

«No necesito el derecho internacional», agregó.

Dejando abierta la puerta a una interpretación unilateral de las obligaciones internacionales del país, Trump también reconoció la existencia de ciertas limitaciones que enfrenta dentro de EE.UU.

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Tucker Carlson: «Es evidente que nos estamos moviendo hacia una Guerra Mundial»

Estados Unidos se está preparando para una guerra mundial, afirma el periodista estadounidense Tucker Carlson, en base a la decisión del Gobierno del presidente Donald Trump de elevar el presupuesto de defensa para el año fiscal 2027 hasta la cifra récord de 1,5 billones de dólares. Carlson argumenta que no existe una justificación alternativa para un incremento tan descomunal.

«En términos generales, obviamente, ese es el tipo de presupuesto de un país para su Ejército cuando prevé una guerra mundial o regional. No hay otra razón para hacerlo», declaró el presentador.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un aumento del 50 % en el presupuesto militar para 2027, hasta alcanzar un récord de 1,5 billones de dólares. Afirmó que los fondos provendrán de los aranceles cobrados a otros países. En su publicación en Truth Social, Trump sostuvo que este nivel permitirá construir el «Ejército soñado» y garantizar la seguridad nacional.

Para Carlson, la naturaleza de esta partida presupuestaria es inequívocamente ofensiva. «No es un presupuesto para mantener la paz. Es un presupuesto de guerra, un gran presupuesto de guerra», sentenció. Un cambio que también estaría detrás de la reciente modificación del nombre del Departamento de Defensa por Departamento de Guerra.

«Por lo tanto, creo que es lógico esperar, y todos los indicios apuntan a ello, a que pronto vamos a tener una gran guerra. Una gran guerra pronto», afirmó.

«Es evidente que nos estamos moviendo en esa dirección, hacia una guerra mundial», concluyó.

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Incendios en la Patagonia: denuncian que turistas israelíes fueron encontrados haciendo fogatas en Parque Nacional Los Glaciares

Un grave incidente ambiental se registró en las últimas horas en las cercanías de El Chaltén, dentro del Parque Nacional Los Glaciares, cuando una pareja de turistas extranjeros encendió una fogata en una zona totalmente prohibida, poniendo en riesgo el bosque nativo y la fauna local en plena emergencia por incendios forestales activos en la región. «¡Ustedes son! ¡Ustedes son los h… de p… que nos prenden fuego!», gritó Martín, vecino de El Calafate, quien los enfrentó, los obligó a levantar el campamento y dio aviso a las autoridades. Parques Nacionales y Gendarmería iniciaron un operativo para identificarlos y señalaron que serían de origen israelí, dato que también aportó el vecino calafateño.

Durante una caminata hacia Laguna Torre, Martín observó una columna de humo persistente. Al acercarse, se encontró con los turistas haciendo fuego debajo de la vegetación. “Si ustedes están asombrados, yo tengo una impotencia terrible”, relató Martín en diálogo con FM Dimensión, visiblemente afectado por la situación.

De inmediato, Martín les exigió que apagaran las llamas y se retiraran hacia un camping habilitado. Luego, con la ayuda de otro visitante, terminó de extinguir completamente el foco con agua.

Tras asegurarse de que no quedaran brasas activas, descendió para dar aviso a las autoridades. “Bajé de noche, sin linterna, pero lo hice para que esta gente pague lo que tenga que pagar por intentar dañar nuestro bosque”, afirmó.

Se inició un operativo de búsqueda nocturna junto a un guardaparque, y finalmente se radicó la denuncia formal ante Parques Nacionales y Gendarmería. Las autoridades analizan registros de alojamientos, campings, e imágenes aportadas por testigos para identificar a los responsables.

El episodio generó indignación en la comunidad, especialmente porque ocurre mientras brigadistas combaten incendios forestales activos a pocos kilómetros de distancia, con un importante despliegue de recursos. “Es increíble que tengamos a todo el personal apagando incendios y que, al mismo tiempo, haya personas que prendan fuego sin ningún tipo de conciencia”, lamentó Martín.

El vecino hizo un llamado contundente a la responsabilidad de todos los visitantes: “Si ven algo así, intervengan y denuncien. El que fuma, que apague bien el cigarrillo. Evitemos que pasen estas cosas, porque se nos está prendiendo fuego la Argentina”.

Con este incidente, las autoridades refuerzan el mensaje sobre la prohibición absoluta de hacer fuego fuera de los lugares habilitados y la importancia de respetar las normativas del Parque Nacional, cuyo ecosistema es extremadamente vulnerable al fuego, especialmente en temporada seca y de vientos intensos.

El hecho se da en un contexto en el que también se ha denunciado la mala conducta reiterada de turistas israelíes, llegados a la Patagonia tras realizar el servicio militar en el Ejército de dicho país. De acuerdo a operadores turísticos y guías locales, se han registrado episodios de tensión recurrentes, como incumplimientos de indicaciones durante caminatas, desvíos no autorizados en senderos que derivaron en pedidos de rescate, o reuniones improvisadas en áreas naturales donde no está permitido acampar ni realizar fiestas.

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PDVSA confirma que negocia con EEUU, tras el anuncio de Trump sobre la entrega de «entre 30 y 50 millones de barriles»

La estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) confirmó este miércoles que mantiene negociaciones con Estados Unidos para concretar la venta de “volúmenes de petróleo”. El anuncio ocurre horas más tarde del anuncio del presidente norteamericano Donald Trump sobre un acuerdo con el gobierno venezolano para la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.

“Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes», señaló la empresa en un comunicado difundido en sus redes sociales.

Las conversaciones se desarrollan en medio de la flexibilización de ciertas sanciones y buscan definir las condiciones para el envío de crudo venezolano al mercado estadounidense después de años de restricciones.

Las nuevas políticas sobre la comercialización del petróleo venezolano, que implicarían desviar cargamentos que originalmente tenían como destino China, transcurren tras el operativo militar que secuestró en Caracas a Nicolás Maduro y derivó en la asunción de la presidencia interina por Delcy Rodríguez.

El anuncio de Trump, realizado a través de la red social Truth Social, implica que el crudo será vendido a precio de mercado y que los fondos obtenidos estarán bajo control de su administración, con el compromiso de destinarlos a iniciativas que beneficien tanto a la población venezolana como a los intereses de Washington.

“Ese dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, afirmó Trump en su declaración.

Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, en la conferencia de energía de Goldman Sachs manifestó: “Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado que estaba represado, y luego, indefinidamente, de aquí en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado. Estados Unidos será el proveedor de diluyente que tendrá que bajar allá para permitir esa producción. Vamos a hacer que eso vuelva a fluir. Y a medida que avancemos con el gobierno, habilitaremos la importación de repuestos, equipos y servicios, para evitar que la industria colapse, estabilizar la producción y luego, lo más rápido posible, empezar a verla crecer nuevamente. Y por supuesto, a largo plazo, crear las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses, que estuvieron allí antes —quizás no lo estaban, pero quieren ir—, regresen nuevamente”.

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Líder mapuche visita Israel en pos del proyecto «Vínculo de Fraternidad Mapuche-Judía»

Una delegación chilena encabezada por Iván Enrique Pardes Pichinao, presidente de la comunidad mapuche Kupal Pichinao, realizó su primera visita a Israel, donde identificó puntos en común entre la cultura mapuche y la judía. «Esta visita a Israel se debe al trabajo que he estado haciendo con la Embajada de Israel en Chile, donde estamos colaborando para reducir el antisemitismo en las comunidades Mapuche», indicó Pichinao.

Como parte de esta iniciativa, se promueve el proyecto «Vínculo de Fraternidad Mapuche-Judía», que busca erradicar el antisemitismo mediante el diálogo y el respeto mutuo.

Pichinao identificó similitudes espirituales y culturales entre los pueblos mapuche y judío. «Claramente, hay una conexión sobrenatural entre nuestros pueblos a pesar de la distancia que nos separa», sostuvo.

«Ambos creemos en un solo Dios. Ambos tenemos un vínculo ancestral y espiritual con la Tierra. Además, la descendencia y la familia son pilares centrales en nuestra estructura social. Respetar a nuestros antepasados y preservar la continuidad de nuestra línea de sangre son de suma importancia para nosotros, al igual que lo son para ustedes».

«En el corazón de nuestra existencia – tanto para judíos como para Mapuches – se encuentra el concepto de la Tierra Santa», dijo el presidente. «Con eso, la protección de nuestros espacios sagrados es otro valor fundamental. Defendemos la tierra no solo como un recurso, sino como un hogar espiritual que enfrenta constantes amenazas».

«Mi viaje a Israel ha fortalecido profundamente mi convicción sobre el trabajo que estamos haciendo,» dijo Pichinao. «Durante mi visita al Museo de Israel, mientras observaba la historia de los antiguos hebreos, no pude evitar preguntarme: ¿Quién hubiera imaginado que, mientras esta rica historia se construía aquí, a más de 14,000 kilómetros de distancia, nuestra cultura mapuche estaba haciendo exactamente lo mismo?»

«Mi motivación hoy es continuar descubriendo y destacando nuestro vínculo. Por eso quiero invitar a la comunidad judía mundial a unirse y apoyar mi proyecto piloto que busca erradicar el antisemitismo en las comunidades mapuches.»

El proyecto al que se refería Pichinao es el Vínculo de Fraternidad Mapuche-Judía, que dijo que «nació de la observación directa de la riqueza cultural y el amor que ambas naciones comparten.»

Pichinao explicó que los mapuche, «Somos una nación indígena que se desarrolló en lo que actualmente se conoce como Chile y Argentina», declaró Pichinao.

El líder mapuche resaltó la historia de resistencia de su pueblo contra invasores como el Imperio Inca, la Corona Española y el Estado moderno.»Desde el Imperio Inca pasando por la Corona Española hasta el Estado moderno, los Mapuche han tenido que involucrarse en una ‘resistencia constante’ para preservar su cultura e identidad», afirmó.

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